Tu hoja de ruta de chequeos

A partir de los 40 y 45

A partir de los 40 años: tu línea base

A los 40 empieza una etapa clave: perimenopausia, cambios hormonales y, muchas veces, más carga mental y estrés. Es un momento ideal para trazar una foto inicial de tu salud: corazón, metabolismo, mamas, útero, huesos…

Lo que suele ofrecer la sanidad pública: 
  • Control de tensión arterial, peso e IMC cuando acudes a tu centro de salud. 
  • Analítica básica (colesterol, glucosa, función renal…) si tu médico lo considera necesario por síntomas o antecedentes. 
  • Citología / prueba de VPH siguiendo el calendario oficial (citología cada 3 años desde los 25; test de VPH cada 5 años de los 30 a los 65). 
  • Mamografía solo si presentas factores de riesgo claros (por ejemplo, antecedentes familiares importantes). 
  • Densitometría ósea (DEXA) generalmente a partir de los 65 años, salvo que exista una indicación específica (fracturas, tratamientos, etc.). 
Lo que recomendamos en Womanhood a los 40: 

1. Chequeo general y analítica completa 

  • Alrededor de los 40, te proponemos hacer un examen médico completo si hace años que no te revisas: tensión arterial, peso, IMC, circunferencia abdominal y una analítica con colesterol, triglicéridos, glucosa y, si tu médico lo ve adecuado, función tiroidea. 
  • Repetir: en general cada 1–3 años, o con más frecuencia si ya aparece hipertensión, colesterol alto, prediabetes o diabetes. 

2. Cuello del útero (citología / VPH) 

  • Mantén el calendario oficial de citología y test de VPH hasta los 65 años. 
  • Nuestras ginecólogas recomiendan, siempre que sea posible, revisión anual: exploración ginecológica y citología, manteniendo el test de VPH cada 5 años si todo es normal. 

3. Mama: primera mamografía de referencia 

  • El programa público de cribado en España empieza la mamografía de rutina a los 50 años, cada 2 años hasta los 69. 
  • En Womanhood te sugerimos hablar con tu médico sobre iniciar la mamografía a los 40, tanto si tienes o has tenido antecedentes de cáncer de mama como si no los has tenido.  
  • Esta mamografía a los 40 actúa como foto de referencia: permite detectar tumores que aparecen en la cuarentena y que, de otro modo, se verían años después. Si todo está bien, se puede acordar la periodicidad (anual o bianual) según tu riesgo y la recomendación de tu médico.  

4. Salud ósea: una primera densitometría (si puedes) 

  • Oficialmente, la densitometría se ofrece de forma general a partir de los 65 años. 
  • Nuestras especialistas recomiendan valorar una densitometría de base a partir de los 40–45 años si: 

- Tienes antecedentes familiares de osteoporosis. 

- Has tenido periodos largos sin regla (amenorrea) o menopausia precoz. 

- Has tomado corticoides durante mucho tiempo. 

- Has tenido una menopausia “forzada” (cirugía, tratamientos oncológicos…). 

  • Objetivo: saber cómo están tus huesos antes de la menopausia para poder comparar más adelante. 

5. Vista, piel y otros básicos 

  • Oftalmología: una revisión completa entre los 40 y los 45 (y luego cada 2–4 años) para detectar presbicia, glaucoma inicial o cambios de retina. 
  • Piel: vigila lunares y manchas. Pide una revisión dermatológica si tienes piel muy clara, muchos lunares o antecedentes de cáncer de piel. 

A partir de los 45 años: intensificar antes de la menopausia

Hacia los 45 muchas mujeres entran de lleno en la perimenopausia. Es una edad bisagra: empiezan a cambiar las reglas, el sueño, el ánimo… y merece la pena reforzar cribados clave (mama, colon, huesos, metabolismo).

Lo que suele ofrecer la sanidad pública: 
  • No aparece un nuevo programa de cribado específico: se mantienen las pautas previas (citología/VPH según calendario, controles cuando acudes a consulta). 
  • El cribado de cáncer de colon poblacional sigue arrancando a los 50 años (test de sangre oculta en heces cada 2 años).  
  • La densitometría sigue sin estar indicada de rutina si no hay factores de riesgo claros. 
Lo que recomendamos en Womanhood a los 45: 

1. Mamografía ya sí o sí 

  • Si a los 40 no iniciaste las mamografías, a los 45 años te recomendamos no retrasarlo más. Muchas guías internacionales plantean esta edad como punto de inicio razonable para mujeres de riesgo promedio. 
  • Si ya te hiciste una mamografía a los 40:  Comenta con tu médico si conviene repetirla cada 1–2 años a partir de ahora. 
  • Si tienes familiar de primer grado con cáncer de mama (madre o hermana), el cribado debería haber empezado 10 años antes de la edad del diagnóstico de tu familiar (por ejemplo, si tu madre lo tuvo a los 45, tú a los 35). 
  • En mamas muy densas (densidad C o D), debe valorarse mamografía sí o sí y resonancia. Y mejor cada año.  

2. Colon: empezar a hablar del cribado 

  • Aunque el programa poblacional de colon en España empieza a los 50, cada vez hay más datos que apoyan iniciar el cribado alrededor de los 40-45 años en personas sin factores de riesgo. ¿Y por qué? Pues porque es el tipo de cáncer que, a partir de los 40, más está cambiando en población joven.
     
  • ¿Qué te proponemos a los 45? Comentar con tu médico la opción de una primera colonoscopia a los 45 (si el resultado es normal, suele repetirse cada 10 años), o empezar con pruebas de sangre oculta en heces inmunológica de forma anual. Esta última prueba realizada cada año es a veces más fiable y puede darnos un diagnóstico más precoz que la propia colonoscopia.
      
  • Si tienes familiares de primer grado con cáncer de colon diagnosticado antes de los 50, las guías recomiendan adelantar aún más: 
    Colonoscopia a los 40 años o 10 años antes de la edad del diagnóstico del familiar más joven (lo que ocurra antes). 

3. Huesos: densitometría si no la hiciste a los 40 

  • Si a los 40 no te hiciste densitometría, los 45 son un buen momento para obtener esa medición de referencia, sobre todo si ya estás cerca de la menopausia o has tenido reglas muy irregulares. 
  • Si la densidad ósea es normal, el especialista puede recomendar repetir el estudio alrededor de los 50 o justo después de la menopausia para comparar. 

4. Tiroide y otros ajustes 

  • Muchas disfunciones tiroideas aparecen en esta década y pueden confundirse con “cosas de la menopausia” (cansancio, aumento de peso, tristeza…). Si tienes síntomas o antecedentes familiares, te recomendamos comentar un perfil tiroideo (TSH y hormonas tiroideas) con tu médico. 
  • Revisa también que tengas al día tus vacunas (tétanos-difteria cada 10 años, gripe anual, y planificación de la vacuna de herpes zóster a partir de los 50).