En el baile de las hormonas que gobierna nuestro cuerpo, la glándula tiroidea lleva uno de los papeles principales, y cuando ella falla en su papel, todo el espectáculo puede desmoronarse, produciendo desajustes en todo nuestro cuerpo. Este fenómeno se conoce como hipotiroidismo, una condición médica que aparece sigilosamente en la vida de muchas personas, particularmente a medida que vamos poniendo más velas en nuestra tarta de cumpleaños.
- Una condición predominantemente femenina
- Síntomas del hipotiroidismo que se confunden con la menopausia
- ¿Es posible diferenciar hipotiroidismo y menopausia?
- ¿Por qué es importante el diagnóstico y el tratamiento?
- Hipotiroidismo y colesterol
- Hábitos que cuidan tu tiroides
- Alimentos que sí ayudan a tu tiroides
- Alimentos que (casi) no
- Vitaminas y suplementos en su punto

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HIPOTIROIDISMO: parece menopausia, pero NO lo es
11 MINCon el Dr. José Francisco Tinao, experto en Medicina Integrativa.

Una condición predominantemente femenina
El hipotiroidismo se presenta con mayor frecuencia en mujeres que en hombres, con una proporción de cinco mujeres por cada hombre afectado. En particular, el hipotiroidismo de Hashimoto muestra una proporción aún más desigual, con nueve mujeres afectadas por cada hombre.1 Las mujeres experimentamos numerosos cambios hormonales a lo largo de nuestras vidas, como la pubertad, el embarazo y la menopausia. En esta última etapa, el intenso cambio hormonal y el aumento en la incidencia de hipotiroidismo exigen una atención especial. Los síntomas de ambas condiciones pueden ser muy similares e incluso idénticos en algunos casos.

Síntomas del hipotiroidismo que se confunden con la menopausia
- Irregularidades intestinales, especialmente estreñimiento.
- Cambios de humor.
- Sensación de estar inflamada.
- Cansancio persistente.
- Dificultades para dormir.
- Pérdida de grosor y brillo en el cabello.
- Fragilidad en las uñas.
- Pérdida de pelo en la parte externa de las cejas.
- Piel seca.
- Aumento de peso inesperado.
- Dolores musculares.
- Sensaciones depresivas.
- Voz más grave de lo habitual.
- Intolerancia al frío.

¿Te resultan familiares? ¿Has experimentado algunos de estos síntomas? ¿Puedes distinguir si se deben a la menopausia o al hipotiroidismo? ¿Has consultado a un profesional?
Es común que, durante la menopausia, muchas mujeres atribuyan estos síntomas exclusivamente a esta etapa, descuidando la posibilidad de un desbalance tiroideo y omitiendo la consulta con un especialista.
Identificar la causa subyacente de cualquier síntoma es crucial para un tratamiento adecuado. No es recomendable asumir ni autodiagnosticarse sin una base sólida. Por ello, se aconseja una revisión completa de la salud hormonal, incluyendo la función tiroidea, bajo la supervisión de un profesional de la salud.
¿Es posible diferenciar hipotiroidismo y menopausia?
Si bien ciertos síntomas son exclusivos de la menopausia, como la sequedad vaginal o los sofocos, y otros son característicos del hipotiroidismo, como la intolerancia al frío o la ronquera, muchos de ellos se superponen.

Sin embargo, está demostrado que el hipotiroidismo no tratado puede intensificar los síntomas menopáusicos. Un estudio de la Federación Mexicana de Ginecólogos y Obstetras observó que las mujeres menopáusicas con hipotiroidismo no tratado experimentaban síntomas más severos.2 Al iniciar el tratamiento para el hipotiroidismo, sus síntomas se aliviaron significativamente.
Esto subraya la importancia de una evaluación completa de la salud hormonal para mujeres en la mediana edad, ya que la coexistencia de hipotiroidismo y menopausia puede intensificar los síntomas de manera significativa. Como recomendación, prioriza la revisión integral de tu salud hormonal.

¿Por qué es importante el diagnóstico y el tratamiento?
El diagnóstico y tratamiento precisos del hipotiroidismo durante la menopausia son cruciales para evitar complicaciones graves asociadas con esta etapa de la vida. Estas complicaciones incluyen, pero no se limitan a, enfermedades como la osteoporosis, que debilita los huesos, y condiciones cardiovasculares como la arteriosclerosis, que es la acumulación de placa dentro de las arterias, aumentando el riesgo de enfermedad cardíaca.
Un diagnóstico oportuno y correcto es esencial. Esto significa que, en cada visita médica, se debe solicitar un examen completo de la tiroides. Un simple análisis de sangre que mida los niveles de T3, T4 y TSH puede proporcionar una visión completa del estado de la función tiroidea. Es vital asegurarse de que este análisis sea exhaustivo. A menudo, solo se revisan los niveles de TSH, omitiendo los de T3 y T4, lo que puede resultar en un tratamiento inadecuado o incompleto.
La detección temprana y un manejo adecuado del hipotiroidismo pueden prevenir significativamente el avance de enfermedades relacionadas con la edad y mejorar sustancialmente la calidad de vida durante la menopausia.

Hipotiroidismo y colesterol
Al tratar la acumulación de placa arterial, es crucial ser consciente de cómo los medicamentos prescritos pueden influir en la función tiroidea y la salud muscular. Medicamentos comúnmente utilizados para bajar el colesterol, especialmente cuando este supera los 200 mg/dL, pueden tener efectos secundarios significativos, incluyendo impacto en la tiroides y el bienestar muscular. Se estima que entre el 30% y el 40% de los pacientes que toman estos fármacos experimentan dolor muscular y óseo.
Además, estos medicamentos no solo inhiben la producción de colesterol sino también la de la coenzima Q10, esencial para la producción de energía en el cuerpo y vital para las células cardíacas. La disminución de Q10 puede conducir a un aumento del cansancio y afectar negativamente la función del corazón.
Si enfrentas niveles elevados de colesterol, es fundamental discutir con tu médico las opciones de tratamiento que minimicen el impacto en tu tiroides y la salud general. Estar informado es clave para tomar decisiones saludables y proteger tu bienestar.
Es importante recordar que, durante la menopausia, la disminución de estrógenos incrementa el riesgo de enfermedades y eventos cardiovasculares, los cuales son la principal causa de mortalidad en mujeres menopáusicas. Por lo tanto, adoptar enfoques que promuevan un corazón sano y prevengan daños es esencial para mantener una buena calidad de vida durante esta etapa.
Hábitos que cuidan tu tiroides
Disruptores endocrinos
Los disruptores endocrinos son sustancias que al exponernos a ellas alteran nuestro sistema endocrino, es decir, nuestras hormonas. El problema es que a día de hoy estamos tan rodeados de ellos que es muy difícil no estar expuesto a alguno, por no decir muchos. Desde las pantallas de los móviles hasta nuestras sartenes pueden tener algún disruptor endocrino. Pon especial cuidado a esto y busca siempre las mejores alternativas, por ejemplo, cambia tus sartenes por unas de hierro o de acero si aún no lo has hecho.
¿Intestinos?
Ya se ha demostrado que existe una relación de salud intestinal con salud tiroidea. El 90% de las mujeres que sufren un hipotiroidismo autoinmune, sufren también disbiosis y permeabilidad intestinal.
La conexión entre el intestino y el tiroides se establece a través del eje intestino-cerebro-tiroides, donde la inflamación intestinal puede influir negativamente en la función tiroidea. Mantener un intestino sano ayuda a prevenir esta inflamación y a promover una función tiroidea óptima.
Para cuidar de tus intestinos y su microbiota es importante que sigas una dieta equilibrada, con buena densidad nutricional que te aporte fibra, fermentados o probióticos y prebióticos, entre otros.
Recuerda que una buena salud intestinal es un pilar fundamental para tener un buen sistema inmunológico.
Luz azul no, mejor roja
Por las noches cuando miramos el móvil en la cama, lo ponemos demasiado cerca de nuestro rostro y la luz azul de la pantalla está directa sobre nuestra tiroides. Prueba a quitarte ese hábito y si ves que es imposible, pon un filtro de color rojo en tu pantalla para evitar esa exposición.
Agua, mucha agua
Beber agua es fundamental para entregar nutrientes, eliminar toxinas y los desechos metabólicos de todas las células de nuestro cuerpo.
Revisiones, al día
Cuando padeces una enfermedad como el hipotiroidismo es fundamental que lleves al día tus revisiones médicas. Y si no tienes tiempo, lo buscas. Esto es imprescindible para conseguir regular tu tiroides.
Alimentos que sí ayudan a tu tiroides
Legumbres
Estos alimentos ricos en vitaminas y proteínas son el aliado perfecto. La lenteja es especialmente buena para controlar la tiroides. Este pequeño alimento contribuye a evitar desajustes en el metabolismo y contienen minerales y vitaminas como el hierro, calcio, magnesio, fósforo y el selenio que regulan la función de la tiroides.
Pescados y mariscos
El alto contenido de yodo que tienen estos alimentos ayudan a disminuir y prevenir la enfermedad en relación con la tiroides. Los más aconsejables son los pescados azules, blancos. En cuanto a las conservas de pescado, mejillones, sardinas o berberechos. Además, contienen una buena fuente de ácidos grasos omega-3 y muchos otros nutrientes que afectan a la correcta absorción de yodo. Un buen truco es que cuando comas pescados pequeños como boquerones o sardinitas, te comas también las espinas, están repletas de nutrientes para la correcta absorción del yodo.
Cereales integrales
El estreñimiento es uno de los síntomas más comunes en el hipotiroidismo. De modo que, estos y sus derivados deben de ser integrales, contienen un alto contenido de nutrientes y fibra. El consumo de carbohidratos complejos aporta una buena dosis de vitaminas y minerales, evitando el estreñimiento. Una dosis recomendada es de 25g/día. Una dieta rica en fibra ayuda también a reducir los niveles de colesterol, siendo también uno de los síntomas vistos cuando se padece de hipotiroidismo.
Nueces y semillas
Las nueces de macadamia y las avellanas tienen un alto contenido de selenio, ayudando a que la tiroides funcione correctamente. Este puede ser un tentempié adecuado entre medias de comidas.
Alimentos que (casi) no
Algas
Aunque estas contengan un buen aporte de minerales, algunas contienen grandes cantidades de yodo. Y aunque el yodo en dosis adecuadas sea positivo, una alta cantidad puede ser desfavorable. Algas como la wakame, el kombu o el espagueti de mar contienen altos % de yodo.
Podemos hacer un consumo esporádico de estas para poder beneficiarnos de sus minerales y no agobiarnos con la absorción del yodo.
Soja
La soja es un buen alimento para tratar algunos síntomas de la menopausia gracias a sus isoflavonas, que son fitoestrógenos. Puedes consumirla de forma controlada, siempre y cuando moderes mucho su consumo y lo alejes mínimo 4 horas de tu medicación.
Alimentos goitrogénicos
Las coles, el brócoli, la coliflor, etc. son verduras que se conocen como goitrogénicos. Se recomienda su consumo de forma moderada en un cuadro de hipotiroidismo porque interfieren en la captación del yodo. Consumirlo una vez a la semana nos ayudará a enriquecernos de todos sus minerales sin interferir en la absorción del yodo.
Alimentos y bebidas con altos niveles de azúcar
Ya no solo porque no nos aportan nada nutricionalmente. El azúcar libre es un disruptor endocrino, además de ser poco favorable para nuestra salud intestinal. Si consumimos de forma diaria y excesiva el azúcar libre, esta puede provocarnos un desequilibrio en la flora intestinal y llevarnos a un estado de disbiosis, permeabilidad e inflamación intestinal.
Además, este tipo de alimentos están llenos de aditivos alimentarios, que, con el tiempo, pueden provocar una disfunción tiroidea.
Ultraprocesados
Estos alimentos se deben evitar ya que, al elaborar este tipo de alimentos, se introducen azúcares, harinas refinadas, aditivos y grasas hidrogenadas que no aportan nutrientes, afectando no solo al tiroides, sino también a la salud completa en general.
Carnes procesadas y quesos grasos
Estos alimentos contienen unos altos porcentajes de grasas saturadas, lo que conviene limitar y buscar otras fuentes de grasas saludables como los pescados, las semillas o aceites como el aceite de oliva virgen extra.
Cereales con altos niveles de gluten
Muchas veces, se recomienda una dieta sin gluten para las personas que sufren de Hashimoto, pero esta recomendación no es extensa para todas las personas con esta condición. Sin embargo, el gluten solo debería ser eliminado si la persona padece de celiaquía. En caso de tener sensibilidad al gluten, habría que investigar si es al gluten o al trigo blanco.
El trigo blanco actual tiene una cantidad de gluten mucho más elevada que el trigo ancestral por su modificación en la industria alimentaria. Nuestro intestino no es capaz de digerir esa cantidad de gluten, lo que provoca una inflamación que nos lleva a la permeabilidad intestinal.

Vitaminas y suplementos en su punto
Es importante el papel que juega la vitamina D en el tiroides. Por lo que, si sufres hipotiroidismo, tus niveles de vitamina D se presentarán un poco bajos.
La vitamina D tiene que ser de forma activa, para ello no hay nada mejor como tomar el sol 10 minutos a primera hora de la mañana sin protector solar. Tranquila, esta exposición no te quemará.
Si no puedes exponerte a esa luz solar, debes de buscar un suplemento de calidad de vitamina D. La mejor opción es la combinación vitamina D3 + K2. Esta combinación es lo que necesitan tus huesos para que sean capaces de absorber de forma más eficaz el calcio, consiguiendo mantenerse y no se sufra esa pérdida de densidad ósea.
Debes de poner especial atención a esto, pues no es conveniente que se consuma cualquier vitamina D + calcio. Así lo que podemos provocar a largo plazo es que ese calcio se deposite en las arterias, algo que puede llegar a ser perjudicial para tu salud cardiovascular.
Otras vitaminas y minerales en los que debes de poner especial atención para el cuidado de tu tiroides son:
- Vitamina A.
- Hierro
- Selenio
- Zinc.
Para asegurarte de que tu dieta cuenta con estas vitaminas y minerales, o si necesitas suplementarte de alguna forma, te recomendamos que acudas a un nutricionista para que te pueda preparar una guía de alimentación especial para el hipotiroidismo.
Si quieres seguir, escucha el episodio del podcast «¿Tiroides o menopausia?», con la Dra. Verónica Sánchez.
Referencias
- Vanderpump, M. P. J. (2011). The epidemiology of thyroid disease. British Medical Bulletin, 99(1), 39-51. doi.org/10.1093/bmb/ldr030
- Hernández, V. M., Córdova, P. N., Zárate, A., Basurto, L., Manuel, A. L., Ruiz, M., Vargas, C. y Vargas, A. (2008). Modificación de la agudización de los síntomas de la menopausia e hipotiroidismo con tratamiento de sustitución tiroidea. Ginecología y Obstetricia de México (Federación Mexicana de Colegios de Obstetricia y Ginecología), 76(10), 571-575. medigraphic.com
- Escuela CMI. La tiroides: función, enfermedades y tratamiento [vídeo]. YouTube. youtube.com
1 comentario
Me ha parecido súper interesante. Voy a pedir analítica con esos valores de tiroides a ver si vamos cerrando el círculo y puedo vivir mejor Muchas gracias por explicarlo tan fácil y tan completo.
UN saludo