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En el baile de las hormonas que gobierna nuestro cuerpo, la glándula tiroidea lleva uno de los papeles principales, y cuando ella falla en su papel, todo el espectáculo puede desmoronarse, produciendo desajustes en todo nuestro cuerpo. Este fenómeno se conoce como hipotiroidismo, una condición médica que aparece sigilosamente en la vida de muchas personas, particularmente a medida que vamos poniendo más velas en nuestra tarta de cumpleaños.
El doctor José Francisco Tinao, experto en Medicina Integrativa, nos ilumina sobre esta afección que, con el asesoramiento y seguimiento médicos adecuados, no solo es tratable, sino que también permite llevar una buena calidad de vida.
Si bien ciertos síntomas son exclusivos de la menopausia, como la sequedad vaginal o los sofocos, y otros son característicos del hipotiroidismo, como la intolerancia al frío o la ronquera, muchos de ellos se superponen.
Es importante reconocer que la salud y la medicina no funcionan con la exactitud de las matemáticas. En el caso de mujeres que atraviesan simultáneamente la menopausia y el hipotiroidismo, discernir la causa de los síntomas puede ser complejo.
Es importante recordar que, durante la menopausia, la disminución de estrógenos incrementa el riesgo de enfermedades y eventos cardiovasculares, los cuales son la principal causa de mortalidad en mujeres menopáusicas. Por lo tanto, adoptar enfoques que promuevan un corazón sano y prevengan daños es esencial para mantener una buena calidad de vida durante esta etapa.
Los disruptores endocrinos son sustancias que al exponernos a ellas alteran nuestro sistema endocrino, es decir, nuestras hormonas. El problema es que a día de hoy estamos tan rodeados de ellos que es muy difícil no estar expuesto a alguno, por no decir muchos. Desde las pantallas de los móviles hasta nuestras sartenes pueden tener algún disruptor endocrino. Pon especial cuidado a esto y busca siempre las mejores alternativas, por ejemplo, cambia tus sartenes por unas de hierro o de acero si aún no lo has hecho.
Ya se ha demostrado que existe una relación de salud intestinal con salud tiroidea. El 90% de las mujeres que sufren un hipotiroidismo autoinmune, sufren también disbiosis y permeabilidad intestinal.
La conexión entre el intestino y el tiroides se establece a través del eje intestino-cerebro-tiroides, donde la inflamación intestinal puede influir negativamente en la función tiroidea. Mantener un intestino sano ayuda a prevenir esta inflamación y a promover una función tiroidea óptima.
Para cuidar de tus intestinos y su microbiota es importante que sigas una dieta equilibrada, con buena densidad nutricional que te aporte fibra, fermentados o probióticos y prebióticos, entre otros.
Recuerda que una buena salud intestinal es un pilar fundamental para tener un buen sistema inmunológico.
Por las noches cuando miramos el móvil en la cama, lo ponemos demasiado cerca de nuestro rostro y la luz azul de la pantalla está directa sobre nuestra tiroides. Prueba a quitarte ese hábito y si ves que es imposible, pon un filtro de color rojo en tu pantalla para evitar esa exposición.
Beber agua es fundamental para entregar nutrientes, eliminar toxinas y los desechos metabólicos de todas las células de nuestro cuerpo.
Cuando padeces una enfermedad como el hipotiroidismo es fundamental que lleves al día tus revisiones médicas. Y si no tienes tiempo, lo buscas. Esto es imprescindible para conseguir regular tu tiroides.
Estos alimentos ricos en vitaminas y proteínas son el aliado perfecto. La lenteja es especialmente buena para controlar la tiroides. Este pequeño alimento contribuye a evitar desajustes en el metabolismo y contienen minerales y vitaminas como el hierro, calcio, magnesio, fósforo y el selenio que regulan la función de la tiroides.
El alto contenido de yodo que tienen estos alimentos ayudan a disminuir y prevenir la enfermedad en relación con la tiroides. Los más aconsejables son los pescados azules, blancos. En cuanto a las conservas de pescado, mejillones, sardinas o berberechos. Además, contienen una buena fuente de ácidos grasos omega-3 y muchos otros nutrientes que afectan a la correcta absorción de yodo. Un buen truco es que cuando comas pescados pequeños como boquerones o sardinitas, te comas también las espinas, están repletas de nutrientes para la correcta absorción del yodo.
El estreñimiento es uno de los síntomas más comunes en el hipotiroidismo. De modo que, estos y sus derivados deben de ser integrales, contienen un alto contenido de nutrientes y fibra. El consumo de carbohidratos complejos aporta una buena dosis de vitaminas y minerales, evitando el estreñimiento. Una dosis recomendada es de 25g/día. Una dieta rica en fibra ayuda también a reducir los niveles de colesterol, siendo también uno de los síntomas vistos cuando se padece de hipotiroidismo.
Las nueces de macadamia y las avellanas tienen un alto contenido de selenio, ayudando a que la tiroides funcione correctamente. Este puede ser un tentempié adecuado entre medias de comidas.
Aunque estas contengan un buen aporte de minerales, algunas contienen grandes cantidades de yodo. Y aunque el yodo en dosis adecuadas sea positivo, una alta cantidad puede ser desfavorable. Algas como la wakame, el combo o el espagueti de mar contienen altos % de yodo.
Podemos hacer un consumo esporádico de estas para poder beneficiarnos de sus minerales y no agobiarnos con la absorción del yodo.
La soja es un buen alimento para tratar algunos síntomas de la menopausia gracias a sus isoflavonas, que son fitoestrógenos. Puedes consumirla de forma controlada, siempre y cuando moderes mucho su consumo y lo alejes mínimo 4 horas de tu medicación.
Las coles, el brócoli, la coliflor, etc. son verduras que se conocen como goitrogénicos. Se recomienda su consumo de forma moderada en un cuadro de hipotiroidismo porque interfieren en la captación del yodo. Consumirlo una vez a la semana nos ayudará a enriquecernos de todos sus minerales sin interferir en la absorción del yodo.
Ya no solo porque no nos aportan nada nutricionalmente. El azúcar libre es un disruptor endocrino, además de ser poco favorable para nuestra salud intestinal. Si consumimos de forma diaria y excesiva el azúcar libre, esta puede provocarnos un desequilibrio en la flora intestinal y llevarnos a un estado de disbiosis, permeabilidad e inflamación intestinal.
Además, este tipo de alimentos están llenos de aditivos alimentarios, que, con el tiempo, pueden provocar una disfunción tiroidea.
Estos alimentos se deben evitar ya que, al elaborar este tipo de alimentos, se introducen azúcares, harinas refinadas, aditivos y grasas hidrogenadas que no aportan nutrientes, afectando no solo al tiroides, sino también a la salud completa en general.
Estos alimentos contienen unos altos porcentajes de grasas saturadas, lo que conviene limitar y buscar otras fuentes de grasas saludables como los pescados, las semillas o aceites como el aceite de oliva virgen extra.
Muchas veces, se recomienda una dieta sin gluten para las personas que sufren de Hashimoto, pero esta recomendación no es extensa para todas las personas con esta condición. Sin embargo, el gluten solo debería ser eliminado si la persona padece de celiaquismo. En caso de tener sensibilidad al gluten, habría que investigar si es al gluten o al trigo blanco.
El trigo blanco actual tiene una cantidad de gluten mucho más elevada que el trigo ancestral por su modificación en la industria alimentaria. Nuestro intestino no es capaz de digerir esa cantidad de gluten, lo que provoca una inflamación que nos lleva a la permeabilidad intestinal.
Referencias
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Me ha parecido súper interesante. Voy a pedir analítica con esos valores de tiroides a ver si vamos cerrando el círculo y puedo vivir mejor Muchas gracias por explicarlo tan fácil y tan completo.
UN saludo