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Tener ideas frescas para comer o cenar a veces es un poco complicado y acabamos cayendo en comer siempre una ensalada (que son maravillosas) pero de las que nos acabamos aburriendo. Por eso hoy te traemos una receta que es perfecta para la menopausia, pues es rica en proteína, fibra y, sobre todo, ¡sabor!
Esta receta, aunque parece sencilla y normal, es perfecta por su gran aporte de fibra. Esta última no es solo importante para ayudar a tu tracto intestinal, también es importante para nuestra regularización hormonal. La menopausia puede venir acompañada de síntomas leves que no te dificulten demasiado tu día a día, pero hay otros que te pueden hacer pasar un mal rato o disgusto. Por ello, es importante tomar acción y hacer cambios que te sumen. Y la alimentación, es uno de ellos. Por eso hoy le hemos querido dar un enfoque diferente a nuestra receta y explicarte dos imprescindibles. La fibra y la proteína:
Pero también es importante destacar que una disminución de ß-glucuronidasa puede tener una disminución en nuestros niveles de estrógeno. Así que, por favor, cuida mucho tu microbiota intestinal, y la fibra, será tu gran aliada para ello.
La proteína es esencial para la regularización de los líquidos en nuestro cuerpo, si no consume la suficiente, puede ser que esto sea el origen de tu retención de líquidos.
Nuestro cerebro utiliza muchos neurotransmisores para ejecutar sus funciones. Muchos de ellos están compuestos de aminoácidos, que están mayormente presente en las proteínas. Si no consumes la suficiente proteína, le dificultas mucho el trabajo a tu cerebro por la falta de neurotransmisores, pudiendo hacer que aparezcan esos cambios de humor, agresividad, irritabilidad e incluso depresión.
Estos están compuestos de proteínas como el colágeno, la queratina o elastina. Si no consumimos la suficiente proteína, nuestro cuerpo va a priorizar alimentar otras partes de nuestro cuerpo que necesiten esa proteína (como el cerebro) y provocará un déficit en otras más prescindibles, como las uñas o el pelo. Si ves que tus uñas están muy débiles, analiza si consumes la suficiente proteína.
Ya se ha demostrado que con solo una semana comiendo menos proteína de la que debes, tu postura cambia, debido a la debilidad muscular. Aquí entra además lo que conocemos como sarcopenia.
La sarcopenia es un proceso natural por el que el cuerpo va perdiendo su masa muscular a medida que vamos cumpliendo años. Y, aunque sea un proceso natural, no significa que tengamos que dejar que ocurra. No tener masa muscular es muy peligroso, pues nuestros huesos no estarán protegidos y con la osteoporosis no debemos de pasar esto por alto.
Si sientes que tu cuerpo es débil, aumenta la ingesta de proteína, te ayudará a fortalecerlo junto con una buena dosis de ejercicios de fuerza.
Si después de comer sientes que al rato tienes hambre, quizá no has comido de la mejor manera. Cuando comas es importante que sea con densidad nutricional, y no solo con proteínas, también con grasas buenas, fibra, carbohidratos complejos, etc.
La proteína es vital para cicatrizar heridas. Si tus heridas tardan demasiado tiempo en cicatrizar o cicatrizan mal, puede ser que no estés tomando la suficiente proteína.
La proteína interviene en muchos procesos que de manera directa afectan a nuestro sueño, como son el control del azúcar en sangre, la producción de serotonina, el mantenimiento de la melatonina, la reducción del cortisol, etc.
Ahora que ya conoces mejor en que nos ayudan la proteína y la fibra, vamos con la receta de las berenjenas rellenas.
REFERENCIAS
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