Todas tenemos noches malas. Noches que te mantienen en vela porque te tomaste demasiados cafés, el perro del vecino no deja de ladrar o te dieron una mala noticia. Pero luego está otra cosa: cuando dormir mal deja de ser una excepción y empieza a convertirse en tu nueva normalidad Cuando dormir mal está haciendo que tus días se hagan más largos que tus noches.
Si llevas meses pensando “yo antes no era así”, “me despierto siempre a las 3” o “duermo, pero no descanso”, quizá no estamos hablando de una mala racha. Quizá toca ponerle nombre. Y ese nombre puede ser insomnio crónico.
De la mano de Idorsia, abrimos una conversación que muchas mujeres necesitan tener: cómo distinguir un problema puntual de sueño de algo que podría tratarse de un trastorno del sueño, que requiere atención médica, especialmente en perimenopausia y menopausia, y cómo llegar a la consulta con preguntas claras para no salir con la sensación de “se me ha olvidado contar lo importante”.






