
Reportaje sin filtros — abanico desplegado y una dosis obscena de sinceridad— sobre por qué el final del verano se ha convertido en la temporada alta para decir adiós al “para siempre”. Spoiler: no es solo el calor
Reportaje sin filtros — abanico desplegado y una dosis obscena de sinceridad— sobre por qué el final del verano se ha convertido en la temporada alta para decir adiós al “para siempre”. Spoiler: no es solo el calor
Ya hemos hablado de convivencia intensiva y reflexiones veraniegas, pero hay más. Aquí tienes nuestro ranking de los detonantes más frecuentes que convierten cada verano en un auténtico examen final para las relaciones.
Conversaciones pendientes, lo que no dijiste en marzo explota con el primer brindis.
La VISA echa humo (y tu paciencia también).
Entre el “déjalo, está de vacaciones” frente al “hay que poner límites”, vuelan cuchillos.
Adolescentes que huyen de vosotros, y vosotros, sin ellos, cara a cara.
El feed veraniego distorsiona tu realidad más que un filtro malo.
Septiembre huele a comienzo, y los comienzos también invitan a resetear.
Llegadas a este punto quizá pienses: “vale, todo esto ya lo sé o lo intuyo, pero ¿qué pasa cuando, además, entran en escena las hormonas?” Pues ahí es justo donde queremos llegar. Porque cuando hablamos de mujeres de más de 45, la perimenopausia añade gasolina al fuego y convierte cada situación en una posible mecha.
Nuestro Test de (in)compatibilidad no te va a decir si debes divorciarte o no (eso lo decides tú), pero sí te va a ayudar a poner luz (sin filtros) sobre lo que está pasando puertas adentro. ¿Rutina, hormonas o ya no hay vuelta atrás? 20 preguntas y un objetivo: escucharte sin excusas.