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Con la bajada de los estrógenos nuestro sistema digestivo cambia y con él, nuestra digestión. Se vuelve más lenta y más pesada, haciéndonos sentir una hinchazón abdominal que antes no teníamos. Para este síntoma tan común, hoy te hemos preparado un recetón.
Presente en casi todas las cocinas, la cebolla esconde un sinfín de secretos que la convierten en un tesoro culinario y medicinal. Desde sus orígenes ancestrales hasta su papel secundario en nuestras cocinas, la cebolla no solo debes de consumirla por lo buena que está sino por sus propiedades.
La cebolla destaca por su alto contenido en potasio, lo que lo convierte en un aliado perfecto para nuestra salud cardiovascular porque nos ayuda con la hipertensión, y también con la retención de líquidos. Como te explicamos en nuestra última receta (batido diurético) el potasio contrarresta el exceso de sodio, que es lo que favorece a la acumulación de líquidos en el cuerpo.
Uno de los componentes que destacan de la cebolla es la quercetina, un poderoso antioxidante que combate la inflamación y protege las células del daño oxidativo, previniendo enfermedades cardiovasculares y crónicas.
La cebolla es un prebiótico natural gracias a su fibra, ya que estimula el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas, esenciales para una digestión saludable y un sistema inmunológico fuerte.
La coliflor es una aliada perfecta para los problemas digestivos gracias a la vitamina B3, primero influye a que el sistema digestivo funcione correctamente, y segundo, ayuda a convertir los alimentos en energía.
Es rica en vitamina C, por lo que nos ayudará a eliminar el exceso de radicales libres de nuestro cuerpo gracias a su poder antioxidante, además de favorecer la absorción del hierro de los alimentos y a mejorar sistema inmune frente a infecciones.
Es también una verdura muy rica en potasio, lo que favorecerá a deshincharnos y a quitarnos esa inflamación provocada por la retención de líquidos tan incomoda de la menopausia. Algo bueno que también tiene la coliflor es que es una verdura con un aporte calórico bajo, por lo que nos dará nutrientes y minerales mientras intentamos bajar de peso.
Ten en cuenta que si padeces hipotiroidismo debes de consumir esta verdura con cautela y no abusar de ella, porque puede afectar a la absorción del yodo en nuestra tiroides.
El ajo al igual que la cebolla, destaca por sus propiedades terapéuticas. Tiene efecto antiséptico, antiinflamatorio, bactericida, antiviral, antifúngico y antiparasitario intestinal. Es esencial para nuestra salud cardiovascular, reduce nuestros niveles de lípidos en sangre, disminuye la presión arterial y la acumulación de placa en nuestras arterias.
Es rico en potasio, por lo que mejora la hipertensión y nos ayuda con el exceso de sodio en el cuerpo. Ese exceso de sodio es uno de los causantes de la acumulación líquidos y toxinas del cuerpo, haciéndonos sentir más inflamadas que de costumbre.
Uno de los beneficios que menos se conoce del ajo es que ayuda con la artritis reumatoide. Esto es gracias a la alicina, un componente que tiene propiedades analgésicas y antinflamatorias para las articulaciones. Por lo que si estas sufriendo ese dolor de articulaciones tan característico de la menopausia, el ajo podrá ayudarte.
Un truco con el ajo, si no lo comes porque su sabor te repite, quítale la parte central. Esta parte del ajo es lo que conocemos como germen y es lo que provoca que el sabor del ajo nos repita después de comerlo.
Lejos de lo que pensamos por su dulce sabor, la calabaza es una verdura que es muy baja en carbohidratos, por cada 100 g de calabaza tenemos solo 2,2 g de hidratos de carbono. Es una verdura que es muy rica en fibra, que es lo que nos ayudará a mejorar el movimiento de nuestro sistema digestivo.
Con solo 200 gr. de calabaza podríamos tener el 30% de nuestras necesidades de vitamina C diarias cubiertas. Lo que hace que esta sopa dorada tenga un gran aporte de antioxidantes para que ese estrés oxidativo se mantenga a raya.
Pero, lo mejor de la calabaza son los beta carotenos que contiene. En nuestro cuerpo estos son transformados en vitamina A, que es una gran fuente de protección y antioxidante contra el estrés oxidativo.
Su peso es un 92% agua, y destaca el potasio y el magnesio. Esta combinación de agua, potasio y magnesio actúa como diurético natural que elimina toxinas, ácido úrico y otros residuos de nuestro cuerpo.
Gracias a su contenido en fibra, nos ayuda también a mejorar el tránsito intestinal, previniendo el estreñimiento. Además, nos estimula para la secreción de jugos gástricos mejorando nuestra digestión, y combate los gases y la hinchazón abdominal.
Más allá de la hinchazón abdominal y de la retención de líquidos está la inflamación crónica. Este tipo de inflamación puede llegar a ser imperceptible, pero no por ello menos peligrosa. Y la bajada de estrógenos de la menopausia nos puede provocar un aumento de esa inflamación.
El aumento de ese tipo de inflamación puede llegar a ser perjudicial para nuestra salud pues esta relacionada con enfermedades como las enfermedades cardíacas (causa principal de muerte en mujeres en menopausia), accidentes cerebrovasculares, diabetes tipo II u Osteoporosis.
La cúrcuma es una especia que debe de ser un básico en tu despensa durante esta época. Su poder antiinflamatorio y antioxidante es impresionante, eso sí, mezclado siempre con pimienta negra recién molida.
Además de está crema dorada, tienes también en nuestro recetario el cúrcuma latte, perfecto para los días que necesites una ayudita extra.
La pareja de baile perfecta de la cúrcuma gracias a la piperina que encontramos en su cáscara. La pimienta nos ayuda a absorber la cúrcuma y a beneficiarnos de ella, pero la pimienta es mucho más. Con múltiples variedades, que se diferencian por su grado de maduración, la pimienta no es solo una especia para saborizar nuestra comida.
La piperina es el principal activo de la pimienta, y además de su poder antioxidante, estimula la producción de jugos gástricos y enzimas digestivas, lo que facilita la digestión de los alimentos, lo que la convierte también en la pareja de baile perfecta para nuestras digestiones.
Un básico de culturas asiáticas y que también deberías ser de tu cocina. El jengibre, con su sabor picante y aroma inconfundible, no solo es un ingrediente versátil en la cocina, sino también un tesoro para la salud. Sus propiedades antiinflamatorias, digestivas y antioxidantes lo convierten en un aliado natural para prevenir enfermedades.
Es rico en gingeroles, compuestos con potentes propiedades antiinflamatorias. Estas ayudan a reducir la inflamación crónica, aliviando dolores articulares, musculares y menstruales. Además, el jengibre puede ser útil para combatir enfermedades inflamatorias como la artritis y la osteoporosis.
El jengibre facilita la digestión, reduce la hinchazón y los gases, y puede aliviar el malestar estomacal. También estimula la producción de jugos gástricos, lo que mejora la absorción de nutrientes.
Pero por lo que realmente es famoso el jengibre es por sus propiedades antibacterianas y antivirales. Además, es un potente antioxidante que protege las células del daño causado por los radicales libres, fortaleciendo el sistema inmunológico y previniendo enfermedades degenerativas.
El comino, con su aroma cálido y sabor terroso, es una especia popular en la cocina que también esconde un sinfín de beneficios para la salud. Sus propiedades digestivas, antiinflamatorias y antioxidantes lo convierten en un aliado natural.
Es rico en compuestos como el cuminaldehído y el timol, que estimulan la producción de jugos gástricos y la secreción de bilis, facilitando la digestión de las grasas. Además, el comino tiene propiedades carminativas que ayudan a combatir la hinchazón, los gases y el estreñimiento.
También posee potentes propiedades antiinflamatorias que ayudan a aliviar dolores articulares, musculares y menstruales. Además, puede ser útil para combatir enfermedades inflamatorias como la artritis.
Por último, pero no menos importante, el comino puede reducir el colesterol LDL ("malo") y aumentar el colesterol HDL ("bueno"), lo que protege la salud nuestra cardiovascular. Además, puede contribuir a controlar la presión arterial y prevenir la formación de coágulos sanguíneos.
Recuerda que cuidar de nuestra salud cardiovascular durante la menopausia es imprescindible.
La canela es una especia que tiene grandes beneficios en nuestro cuerpo. Uno de los más destacados es que ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina, y cómo te explicamos en nuestro post “Elazúcar y tu menopausia” es algo que debes de tener muy en cuenta para prevenir la aparición de la diabetes tipo II.
Las propiedades antiinflamatorias y antioxidantes de la canela nos protegen contra enfermedades cardiovasculares. Además de que reduce la presión arterial y prevenir la formación de coágulos sanguíneos.
Por último, posee propiedades antimicrobianas que ayudan a nuestro sistema inmune a ç combatir bacterias, hongos y virus.
Como ves todos los ingredientes de esta crema dorada tienen muchísimos beneficios para ayudarte a sentirte mejor trabajando la retención de líquidos y la hinchazón abdominal. Sigue una dieta equilibrada para tus necesidades con la ayuda de un nutricionista y comienza cuidarte desde dentro hacia afuera.
Si tienes dudas sobre esta receta, escríbenos y nuestro
equipo te las resolverá.
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