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Avena: El súper alimento que deberías incluir YA en tu dieta


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Hay ingredientes que pasan desapercibidos hasta que se convierten en protagonistas de un movimiento wellness. La avena, ese cereal humilde de toda la vida, ha resurgido en los últimos años como el súper alimento que no puede faltar en tu cocina si estás buscando salud, energía y bienestar. Pero ¿es tan milagrosa como dicen? ¿Cómo deberías tomarla para maximizar sus beneficios? Y, lo más importante: ¿hay algo que no nos estén contando sobre ella? Spoiler: SÍ. Vamos a descubrirlo.

Los beneficios de la avena:


Empecemos con lo básico. La avena es uno de los cereales más completos que existen. la American Heart Association destaca que es rica en carbohidratos de absorción lenta, fibra soluble (beta-glucanos), vitaminas del grupo B y minerales como magnesio, hierro y zinc, es un alimento que no solo sacia, sino que cuida tu salud desde dentro.

Estudios recientes han demostrado que el consumo regular de avena puede ayudar a:
- Reducir los niveles de colesterol total y el colesterol LDL (el malo).
- Mejorar la salud digestiva porque alimenta las bacterias beneficiosas del intestino.
- Reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares.
- Estabilizar el nivel de azúcar en sangre.

Además, si estás buscando algo que te mantenga más saciada durante horas sin provocar picos de glucosa, la avena es tu mejor aliada.

Y no, no es una moda pasajera. De hecho, muchos nutricionistas la consideran imprescindible en una dieta equilibrada. “La avena aporta energía sostenida y es perfecta para aquellos que quieren mejorar su rendimiento deportivo y cuidar su salud metabólica”, aseguran los expertos.
Eso es precisamente lo que sugiere un estudio reciente publicado en la revista Stroke, tras analizar durante más de 13 años los hábitos alimenticios de 55.000 adultos daneses. Los resultados indicaron que sustituir el pan blanco por avena en el desayuno puede reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares. Este efecto se atribuye a la fibra soluble presente en la avena, que ayuda a estabilizar los niveles de glucosa y a disminuir el colesterol, contribuyendo así a la salud del corazón.

El debate de la textura y la calidad


A estas alturas, seguro que te has preguntado: ¿es mejor consumir la avena molida, en copos o en su versión integral? La respuesta depende de tus necesidades y del efecto que busques.

Avena en copos: Es la más común y fácil de encontrar. Ideal para porridge, smoothies o granola casera. Al mantener su estructura, su digestión es más lenta, lo que ayuda a mantener la saciedad durante más tiempo.
Avena molida o harina de avena: Perfecta para preparar pancakes, galletas saludables o para enriquecer batidos. Al estar molida, su absorción es más rápida, lo que puede ser útil si necesitas energía inmediata.

Sea cualquiera de estas versiones, siempre que puedas, apuesta por la versión integral. Conserva más fibra y nutrientes, lo que se traduce en mayores beneficios para tu salud intestinal y metabólica.
Cómo y cuándo tomarla (sin aburrirte en el intento)

Aunque el porridge de avena con fruta es un clásico del desayuno, hay muchas otras formas de incorporar este cereal a tu dieta sin caer en la monotonía o en la rutina diaria.

Te proponemos algunos ejemplos:

¿Sabías que Harvard recomienda desayunar avena para cuidar tu corazón?


La Universidad de Harvard lo tiene claro: si quieres mejorar tu salud cardiovascular, empieza por cambiar lo que desayunas. Entre sus cinco propuestas destaca un clásico.

Porridge exprés en microondas:
- Media taza de avena
- Una taza de leche desnatada (o vegetal)
- Calentar 2 minutos y añadir canela, una cucharada de crema de cacahuete o fruta fresca para darle sabor sin perder beneficios

Rápido, sencillo y respaldado por la ciencia.

¿Cuánta avena se recomienda consumir?


La cantidad ideal depende de tus necesidades energéticas y de tu constitución. Una porción estándar suele ser de 40 a 50 gramos al día (unas 4-5 cucharadas soperas). Si haces mucho ejercicio o quieres ganar masa muscular, puedes aumentar un poco esa cantidad.

¿El mínimo recomendado? La OMS no establece una cantidad específica de avena recomendada al día, pero sí sugiere un consumo de al menos 25 gramos de fibra diaria. Dado que 40 gramos de avena aportan aproximadamente 4 gramos de fibra, se trata de integrarla en un plan equilibrado. ¡Esta es la clave!

Un ejemplo sería:
- 40 gr de avena en el desayuno (4 gr de fibra)
- 1 manzana con cáscara (4 gr de fibra)
- 1 taza de lentejas cocidas (15 gr de fibra)
- 1 porción de verduras variadas (4-6 gr de fibra)

Lo más efectivo es combinar la avena con una fuente de proteína (como yogur griego o claras de huevo) y grasas saludables (aguacate o frutos secos) para un efecto completo.

Es importante no pasarse de 70-80 gramos diarios de consumo de avena para evitar hinchazón y aprovechar al máximo sus beneficios.

¿Mito o realidad saludable?


Hablemos claro: la bebida de avena no es exactamente lo mismo que la avena en su forma natural. Aunque puede ser una buena alternativa a la leche tradicional, hay algo que deberías saber. En el proceso de elaboración de esta bebida, gran parte de la fibra que contiene la avena se pierde, quedando principalmente agua con almidón y azúcares naturales.

El resultado: una bebida con un índice glucémico mucho más alto que la avena entera, lo que puede provocar esos temidos picos de glucosa. ¿Significa esto que deberías evitarla? No necesariamente, pero sí consumirla con moderación y siempre como parte de una dieta equilibrada.

Conclusión: un “must en tu dieta (con conciencia)


Incluir avena en tu dieta es una decisión inteligente. Ya sea en forma de porridge, smoothie o como parte de tus recetas favoritas, este cereal es un aliado para la salud, el rendimiento deportivo y el bienestar en general. Eso sí, recuerda siempre apostar por la versión integral y combinarla con otros alimentos saludables para potenciar sus beneficios.

¡Dale una oportunidad y descubre cómo este ingrediente puede transformar tu forma de comer (y sentirte)!


Avena: El súper alimento que deberías incluir YA en tu dieta

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