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La sequedad vaginal en la menopausia: Soluciones reales y respuestas sin filtros


10 min

¿Alguna vez has sentido ardor, picor o dolor en tu zona íntima? Cuando la intimidad duele, el silencio no debería ser una opción. La sequedad vaginal en la menopausia es mucho más que una molestia puntual, es un problema que puede afectar tu calidad de vida, tu sexualidad y hasta tu confianza.

Entre el 50% y el 70% de las mujeres en esta etapa lo experimentan. Es lo que se conoce como Síndrome Genitourinario de la Menopausia (SGM). Sin embargo, a pesar de ser tan común, sigue estando rodeado de tabúes. Muchas mujeres no buscan soluciones por pudor o miedo a verbalizar lo que les está pasando. Es hora de cambiar eso.

(Otra vez) los estrógenos haciendo de las suyas


Durante la menopausia, su caída provoca una auténtica transformación en el tejido vaginal: pierde grosor, elasticidad y capacidad de lubricación natural. ¿El resultado? Picor, ardor, dolor y un mayor riesgo de infecciones.

Este problema va mucho más allá del dormitorio. Lo que empieza como una ligera molestia puede convertirse en un malestar constante, afectando a tu día a día.
La sequedad vaginal no es solo un problema físico; sus consecuencias pueden generar una cascada de efectos emocionales y psicológicos que afectan el bienestar general de la mujer.

“La sequedad puede hacer que evites las relaciones sexuales, lo que, con el tiempo, impacta en tu conexión de pareja, en tu autoestima y en cómo te percibes a ti misma”, explica el médico sexólogo Dr. Asier Bombín "No es solo que el sexo duela, es que puedes llegar a evitar incluso ponerte unos vaqueros por el nivel de incomodidad. Esto puede transformar algo puntual en una sensación de malestar constante”.

Desde la perspectiva psicológica, Natalia Pastor, psicóloga y sexóloga especialista en terapia de pareja añade: “Cuando una molestia física interfiere en tu vida cotidiana, la frustración y la sensación de pérdida de control pueden minar tu seguridad personal. Muchas mujeres acaban aislándose, evitando ciertas actividades o situaciones, y eso tiene un impacto directo en su autoestima y su salud emocional. Por eso es tan importante buscar soluciones cuanto antes”.

Primero, lo primero


Afortunadamente, hoy en día existen múltiples soluciones para aliviar la sequedad vaginal. El primer paso, antes de recurrir a tratamientos hormonales o procedimientos avanzados como el láser, es el uso de hidratantes y lubricantes específicos.

Sin embargo, no todos los productos del mercado son adecuados para la menopausia. Para despejar dudas, hemos consultado a expertos de Cumlaude Lab, laboratorio pionero en investigación y referente en el desarrollo de productos para la salud íntima femenina.

¿Cuál es la diferencia entre los hidratantes y los lubricantes?


Piensa en los hidratantes como el tratamiento de fondo, el de todos los días; y en los lubricantes como tu aliado para usos puntuales cuando necesitas un deslizamiento extra. Ambos son fundamentales y cumplen funciones distintas:

- Los hidratantes íntimos aportan y retienen la humedad en la mucosa vaginal o zona vulvar a largo plazo. Son ideales para utilizar diariamente en aquellos casos donde la sequedad es recurrente o crónica.

- Los lubricantes vaginales se aplican justo antes de la relación sexual para reducir la fricción y el dolor. No tratan la sequedad crónica, pero mejoran la experiencia íntima al instante.

Lo ideal es combinarlos para obtener lo mejor de ambos mundos: hidratación diaria y lubricación puntual para esos momentos especiales.

¿Qué tipos de hidratantes íntimos existen y cómo elegir el más adecuado?


Existen los hidratantes internos (vaginales) y externos (vulvares). Los hidratantes internos se aplican dentro de la vagina y los externos en la piel vulvar.

La hidratación vaginal no se limita a un solo producto. Hay varias opciones que se adaptan a las necesidades de cada mujer. Todo depende de la frecuencia y del nivel de sequedad que tengas.
Es importante que te conciencies que al igual que cuidas la piel de tu rostro o cuerpo, tu zona íntima también necesita hidratación regular para mantener su elasticidad y equilibrio.

OPCIONES DE HIDRATANTES INTERNOS O VAGINALES:

- Gel crema hidratante vaginal:  Va directo al grano. Se aplica dentro de la vagina para restaurar la humedad y prevenir las típicas molestias del día a día. Perfecto para usar de forma regular. Suele venir con aplicador monodosis con cánula.

- Óvulos hidratantes: Como una dosis extra de hidratación profunda. Ideales para quienes buscan un alivio más duradero. Devuelven el confort en situaciones de picores, enrojecimiento e irritación.

OPCIONES DE HIDRATANTES EXTERNOS O VULVARES:

- Crema o aceite hidratante vulvar: Pensado para la zona vulvar, calma, hidrata y protege la piel, ayudando a reforzar su barrera natural.
- Bruma hidratante vulvar: ideal en días donde la zona vulvar pide ayuda a gritos, la sequedad, el picor y la inflamación son persistentes y se necesita un alivio inmediato.

"Si buscas una solución completa” explica el experto de Cumlaude Lab, “puedes combinar diferentes hidratantes. Por ejemplo, un gel interno para el día a día y una crema vulvar para proteger la zona externa."
Fíjate siempre en el pH del producto. Durante la menopausia, el pH vaginal sube por encima de 5, lo que puede favorecer las infecciones y la sequedad.

Busca productos con un pH adaptado, alrededor de 4,5. Además, nuestros expertos siempre recomiendan evitar parabenos, perfumes y cualquier sustancia que pueda ser irritante.

¿Qué tipos de lubricantes existen y cómo elegir el mejor?


Los lubricantes no son todos iguales, y elegir el adecuado puede marcar la diferencia entre una experiencia cómoda y una incómoda. La elección depende del uso, compatibilidad con preservativos, duración y necesidades personales.

La clave está en la base del producto y su osmolaridad.

¿Osmo qué? Puede sonar técnico, pero la osmolaridad es clave para proteger la mucosa vaginal. Mide la concentración de partículas en el lubricante. Si es demasiado alta, puede deshidratar la mucosa vaginal y empeorar la sequedad.

¿Lo ideal? Optar por lubricantes con una osmolaridad inferior a 380 mOsm/kg para minimizar el daño epitelial. Ojo, este dato está recomendado por la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Opciones de lubricantes vaginales:


- Lubricantes a base de agua: Los más ligeros y versátiles. Su textura fluida imita la lubricación natural y son compatibles con preservativos. Perfectos para quienes buscan una sensación más fresca y fácil de limpiar.

- Lubricantes a base de silicona: Los reyes de la duración. Ideales para relaciones prolongadas o para quienes sufren sequedad extrema, con una textura sedosa que elimina cualquier fricción. Utilizados más frecuentemente en sexo anal. ¿La mala noticia? Su pH y osmolaridad no siempre son los más recomendados para mujeres en menopausia. Así que ojo, porque lo que parece una gran idea podría no ser lo mejor para tu zona VIP, además de que no son compatibles con los preservativos.

¿Cuál es el lubricante más adecuado?

Se lo preguntamos a la Dra. Bárbara Fernández del Bas, ginecóloga experta en salud íntima, quien nos comparte sus claves para encontrar el lubricante ideal:

"Recomiendo, para las mujeres en menopausia, los de base acuosa, sobre todo si están enriquecidos con ácido hialurónico y ácido láctico. Son más parecidos a las secreciones naturales y ayudan a mantener la hidratación".

"Evita productos con perfumes y asegúrate de que estén testados ginecológicamente."

Y por último ¿Cuáles son los errores más comunes al abordar la sequedad vaginal?


“Estos errores son más comunes de lo que pensamos", comenta la Dra. Bárbara Fernández del Bas. 
Lo importante es detectarlos a tiempo para actuar antes de que el problema se vuelva crónico”.

¡Está claro!


La sequedad vaginal no debería ser un tema tabú ni una realidad con la que conformarte. Como hemos visto, existen soluciones eficaces y accesibles para devolverle a tu cuerpo el confort y la vitalidad que merece.

Nuestros expertos médicos y los de Cumlaude Lab lo tienen claro: adoptar una buena rutina de Intim Care (o cuidado íntimo) es fundamental. El quid de la cuestión está en elegir una higiene específica que respete el pH y la microbiota vaginal, mantener una hidratación diaria y utilizar lubricantes cuando sea necesario.

¿Y la clave? Actuar a tiempo. Consulta a un especialista, elige productos adecuados y no tengas miedo de preguntar y explorar opciones, porque tu bienestar íntimo es parte fundamental de tu calidad de vida, no lo olvides.

La sequedad vaginal en la menopausia: Soluciones reales y respuestas sin filtros

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