Tu hoja de ruta de chequeos

a partir de los 50 y 55

A partir de los 50 años: el gran hito (menopausia y cribados fuertes)

Alrededor de los 50 la mayoría de mujeres atraviesan la menopausia. Es el momento de asegurarse de que los grandes cribados oncológicos y las revisiones de corazón, huesos y metabolismo están en marcha.

Lo que suele ofrecer la sanidad pública: 
  • Programa de cáncer de mama: mamografía cada 2 años entre los 50 y los 69 años. 
  • Programa de cáncer colorrectal: test de sangre oculta en heces inmunológica cada año de los 50 a los 69 años; colonoscopia si el test es positivo. 
  • Continuación del cribado de cáncer de cérvix (citología/VPH) según calendario hasta los 65. 
  • Densitometría solo en mujeres con factores de riesgo o a edades más avanzadas (alrededor de los 65). 
Lo que recomendamos en Womanhood a los 50: 
1. Colonoscopia (o, como mínimo, no saltarte el programa) 
  • Si a los 45 ya hiciste colonoscopia y fue normal, tu médico te dirá cuándo repetir (habitualmente a los 55–60). 
  • Si no llegaste a hacerla, a los 50 años te recomendamos encarecidamente: 

-Aceptar la invitación al programa de cribado (test de heces inmunológica cada año), y/o 

-Valorar una colonoscopia completa como “gold standard” para revisar el colon y eliminar pólipos antes de que se transformen. 

2. Mamografía y estudio de mama 

  • A los 50, la mamografía deja de ser “opcional”: forma parte del cribado oficial. 
  • En Womanhood recomendamos: 

- Mamografía cada 1–2 años (según tu riesgo y lo que acuerdes con tu radiólogo/ginecóloga). 

- Añadir ecografía si tienes mamas densas o dudas en la mamografía. 

- En mujeres con densidad mamaria C/D o alto riesgo, valorar resonancia mamaria anual. 

3. Densitometría ósea: no esperar a los 65

 

  • A los 50 años (especialmente si ya han pasado algunos años desde la última regla) es un momento excelente para realizar densitometría ósea si aún no te la has hecho. 
  • Objetivo: detectar osteopenia (pérdida de masa ósea leve) o osteoporosis cuando todavía no has tenido fracturas. 
  • Si ya tenías una densitometría previa (a los 40–45), esta nueva medición permite ver cuánto han afectado estos años de cambios hormonales a tus huesos. 

4. Riesgo cardiovascular y metabólico 

  • A esta edad, el riesgo de infarto e ictus en la mujer empieza a acercarse al del hombre. 
  • Te recomendamos:

    - Revisar colesterol, glucosa, función renal y presión arterial si no lo has hecho en los últimos 3–5 años. 

    - Comentar con tu médico si, por tus factores de riesgo (hipertensión, diabetes, obesidad, tabaquismo, colesterol alto, trastornos severos del sueño, enfermedad renal, preeclampsia en el embarazo…), conviene una evaluación cardiológica más completa: 
  • Electrocardiograma, 
  • Ecocardiograma, 
  • Ecografía de carótidas y grandes vasos, 
  • Prueba de esfuerzo si vas a iniciar ejercicio físico intenso o ya lo practicas. 

5. Consulta de prevención oncológica (según tu historia) 

  • A los 50, tiene mucho sentido plantear una consulta específica de prevención oncológica si: 

    - Vas a iniciar terapia hormonal de la menopausia. 
    - Tienes antecedentes personales de cáncer de mama u ovario. 
    - Hay en tu familia varios casos de cáncer de mama, ovario, colon o endometrio, especialmente diagnosticados a edades tempranas.
     
  • En esa consulta se revisan tus antecedentes, se valora si necesitas estudio genético y se ajustan tus cribados (mamografía, colonoscopia, controles ginecológicos) a tu nivel real de riesgo. 

6. Vista, oído y vacunas 

  • Si no lo hiciste antes, realiza una revisión oftalmológica completa (glaucoma, fondo de ojo) y empieza a prestar atención a la audición (a partir de los 55–60 conviene una audiometría de base). 
  • Plantéate la vacuna del herpes zóster (culebrilla), recomendada en adultos a partir de los 50 años. 

A los 55 años: ajustar el rumbo en plena posmenopausia

A los 55 muchas mujeres ya llevan varios años en posmenopausia. Es una buena edad para revisar cómo han impactado esos años en tus huesos, tu corazón y tu metabolismo, y para cumplir los seguimientos que quedaron pendientes a raíz de pruebas previas.

Lo que suele ofrecer la sanidad pública: 
  • Se mantiene el programa de mama y colon ya iniciado a los 50 (mamografía y test de heces cada 2 años). 
  • La densitometría sigue sin estar pautada de forma sistemática salvo que ya tengas diagnóstico de osteoporosis o fracturas. 
Lo que recomendamos en Womanhood a los 55: 

1. Densitometría de seguimiento 

  • Si tu densitometría a los 50 mostró osteopenia u osteoporosis, es probable que tu especialista te recomiende repetir el estudio hacia los 55 para valorar si los tratamientos y cambios de estilo de vida están funcionando. 
  • Incluso si el resultado a los 50 fue normal, muchos expertos sugieren un control entre los 55–60 para asegurarse de que la pérdida de hueso se mantiene dentro de lo esperable. 

2. Colon y colonoscopias de control 

  • Si hiciste una colonoscopia a los 50 y se encontraron pólipos, puede que te hayan pautado una colonoscopia de control a los 3 o 5 años. A los 55 esto puede ser una cita importante que no conviene posponer. 
  • Si estás siguiendo el programa de test de heces, sigue haciéndolos cada año sin saltarte rondas. 

3. Revisión cardiovascular y metabólica 

Repetir: 

  • Perfil lipídico (colesterol, triglicéridos) cada ~5 años (o antes si cambió mucho tu peso o tu dieta). 
  • Glucosa en ayunas cada 3 años si era normal; cada año si tenías prediabetes. 
  • Tensión arterial al menos una vez al año. 

Pregunta a tu médico por tu riesgo cardiovascular global a 10 años (con herramientas como SCORE2) para decidir si necesitas medidas extra. 

4. Salud mental y cognitiva 

  • A los 55 no es “normal” vivir agotada, deprimida o con una memoria que sientes claramente peor. Si algo no encaja, coméntalo: tu médico puede hacer cribados breves de ánimo y memoria y derivarte si hace falta. 

5. Vacunas 

Mantén al día: 

  • Gripe anual. 
  • Herpes zóster, si no te la pusiste a los 50. 
  • Refuerzos de tétanos-difteria cada 10 años.