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Hoy te traemos unos edamames salteados, que son perfectos para picotear o como un tentempié entre horas. Puedes preparar una buena cantidad e ir consumiéndolos a media mañana o como un buen aperitivo, por ejemplo. Este snack es perfecto para la menopausia gracias a su composición rica en ácidos grasos, fitoestrógenos (estrógenos naturales), triptófano, isoflavonas y proteínas (sí, cada una de ellos tiene su función en nuestro
cuerpo y más durante la menopausia).
Edamames
El triptófano es un aminoácido fundamental para nuestro descanso, pues este interviene en la síntesis de serotonina y melatonina, que como ya sabrás, son fundamentales para dormir bien y sentirte más descansada. Incorporar semillas de soja en tu dieta hará que tus niveles de triptófano aumenten y puedas descansar mejor por las noches.
Uno de los síntomas más comunes de la menopausia es la sequedad vaginal. Este síntoma lo sufrimos muchas de nosotras y para mejorarlo se recomienda que tu dieta sea rica en fitoestrógenos, pues estos ayudarán a regular de forma natural la caída de estrógenos que sufre tu cuerpo, porque la caída de esta hormona fundamental para nosotras hace que nuestras paredes vaginales se vuelvan más secas, más finas, menos elásticas y más frágiles.
La osteoporosis y sarcopenia son dos enfermedades
degenerativas que sufre nuestro sistema musculoesquelético a medida que vamos avanzando en edad. Y, cuando llega la menopausia, necesitamos que este esté fuerte para combatirlas. Para ello, es muy importante que nuestra dieta esté basada en proteínas, pues es el macronutriente que nuestros músculos y huesos necesitan para mantenerse y no degenerarse.
Además, la soja también contiene altos niveles de isoflavonas, calcio, magnesio y potasio, lo que ayuda mucho a prevenir la pérdida de densidad ósea que provoca la osteoporosis.
La soja, que como buena semilla que es, es rica en ácidos grasos que nos ayudan con la salud de nuestro sistema cardiovascular. Gracias a un metaanálisis que compartió el Journal of the American Heart Association, se pudo ver que el consumo de soja ayudaba en la disminución de los niveles malos de colesterol, y por ende los niveles generales de este.
Por último, pero no menos importante, los sofocos. Este, que es el síntoma más conocido de la menopausia, y el que más mujeres sufren, tiene remedio. Va ligado con la soja y sus niveles de fitoestrógenos e isoflavonas. Cuando llega la menopausia nuestras hormonas son una montaña rusa y los estrógenos nos la juegan con muchas cosas en nuestro cuerpo. Hasta que este y sus hormonas se normalizan, añadir a nuestra dieta el combo de fitoestrógenos e isoflavonas nos ayudará a que, en este caso, los sofocos sean menos frecuentes y menos intensos.
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