Guía Womanhood

Microbiota en menopausia: lo que tus bacterias hacen por ti y cómo cuidarlas

En tu cuerpo viven billones de bacterias que trabajan para ti: te ayudan a digerir, cuidan tus hormonas, influyen en tu ánimo y en tu descanso y protegen tu músculo. Cuando bajan los estrógenos, les cuesta más hacer su trabajo, y se nota. Esta guía te explica qué cambia y qué podemos hacer para ayudarlas.

Con la Dra. Silvia Gómez Senent

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Quién ha escrito esta guía

Una experta en microbiota, una guía para entenderla desde la raíz.

Dra. Silvia Gómez Senent

Dra. Silvia Gómez Senent

Médico especialista en aparato digestivo y experta en microbiota · Directora científica de Womanhood

«La salud no va de destruir villanos. La salud va de equilibrar.»

Capítulo 1 · 5 min de lectura

Tu equipo invisible: qué es la microbiota y por qué cambia ahora

Quizá te suene: comidas que siempre te sentaron bien y ahora te hinchan, noches en las que te despiertas sin motivo, más irritabilidad o menos fuerza al subir escaleras. Parecen problemas sueltos, pero tienen algo en común: en todos participa tu microbiota.

Qué es la microbiota

Es el conjunto de bacterias y otros microorganismos que viven en tu cuerpo. La mayoría habita en el intestino: se calcula que son unos 38 billones, más o menos tantas como células tienes. También hay comunidades propias en la vagina, las vías urinarias, la piel y la boca.

No son intrusas. Tú les das alimento y ellas hacen por ti trabajos que tu cuerpo no puede hacer solo. Cuanto más variado es ese equipo, mejor se reparte el trabajo, y por eso hay una palabra que vas a leer mucho en esta guía: diversidad.

Silvia lo explica con una imagen: en tu intestino conviven héroes y villanos, y los dos tienen su papel. La clave no está en acabar con los villanos, sino en mantener el equilibrio. El estrés, el sedentarismo y una mala alimentación les dan fuerza; los hábitos de esta guía inclinan la balanza a favor de los héroes.

Por qué cambia en menopausia

Tus estrógenos y tus bacterias forman un equipo que se ayuda en las dos direcciones.

Los estrógenos cuidan a tus bacterias. Hacen de tu intestino un buen hogar para una microbiota variada y protegen a los lactobacilos de la vagina y de las vías urinarias.

Tus bacterias cuidan tus estrógenos. Cada día, el hígado envía al intestino parte de tus estrógenos para eliminarlos. Un grupo de bacterias, el estroboloma, los reactiva y los devuelve a la sangre para que tu cuerpo pueda volver a usarlos. Funciona como un servicio de reciclaje.

En menopausia, los ovarios fabrican menos estrógenos y el equipo se resiente por los dos lados: tus bacterias pierden variedad y, como son menos variadas, reciclan peor los estrógenos que te quedan. Un estudio con más de 2.300 personas lo confirmó: las mujeres en posmenopausia tenían una microbiota menos diversa y con menos capacidad para reciclar estrógenos.

Los cinco trabajos de tu microbiota

Para entender por qué este cambio se nota tanto, piensa en lo que tu microbiota hace por ti a diario. Son cinco trabajos, y cada uno explica una parte de lo que muchas mujeres sentimos en esta etapa. Ábrelos para ver qué cambia.

01 · DigestiónDigerir lo que tú no puedes y cuidar tu intestinoCuando falla: hinchazón, gases y tránsito irregular.

Tus bacterias fermentan la fibra que tú no puedes digerir y la convierten en butirato, el principal alimento de las células del colon. Silvia compara la pared del intestino con una casa: las células son los ladrillos, las uniones entre ellas son el cemento y la capa de moco es el impermeabilizante. El butirato mantiene esa pared en buen estado. Cuando el cemento se resiente, la pared «se filtra» y deja pasar a la sangre lo que no debería: es lo que llamamos permeabilidad intestinal, y alimenta la inflamación. Con una microbiota menos diversa se fabrica menos butirato, la digestión se vuelve más pesada y aparecen la hinchazón y el tránsito irregular.

02 · HormonasReciclar parte de tus estrógenosCuando falla: tu cuerpo aprovecha peor los estrógenos que le quedan.

Es el trabajo del estroboloma que acabas de ver. Tras la menopausia tu cuerpo sigue produciendo algo de estrógenos, sobre todo en la grasa y otros tejidos, y estas bacterias deciden cuántos vuelven a circular. Con menos actividad del estroboloma, una parte mayor se elimina. Por eso cuidar a estas bacterias te ayuda a aprovechar mejor tus propias hormonas. Es la idea que hay detrás de Menopausia Core, que te presentamos justo después.

03 · CerebroHablar con tu cerebroCuando falla: ánimo más bajo, ansiedad y peor descanso.

Intestino y cerebro están conectados por el nervio vago y por las moléculas que producen tus bacterias. Algunas de ellas ayudan a fabricar GABA, el freno natural del sistema nervioso, y serotonina. De hecho, cerca del 90 % de la serotonina del cuerpo se produce en el intestino, aunque no toda llega al cerebro. En 2025, un metaanálisis de 11 ensayos clínicos encontró que cuidar la microbiota con probióticos o prebióticos redujo los síntomas de ansiedad y de ánimo bajo en mujeres en distintas etapas hormonales, también en menopausia. Lo vemos con calma en el capítulo 4.

04 · MúsculoAyudar a tu músculoCuando falla: menos fuerza, más cansancio y peor recuperación.

Con la bajada de estrógenos el músculo se pierde más deprisa, y la microbiota también influye: es lo que la ciencia llama eje intestino-músculo. El butirato y otros compuestos de tus bacterias ayudan a frenar la inflamación de bajo grado, que acelera esa pérdida. De hecho, las personas mayores que pierden masa muscular tienen menos bacterias productoras de butirato que las que la conservan. Todavía faltan ensayos en mujeres, pero la dirección es clara: un intestino sano ayuda al músculo, y moverte ayuda al intestino.

05 · Protección íntimaProteger tu vagina y tus vías urinariasCuando falla: sequedad, molestias e infecciones de orina más frecuentes.

Este trabajo lo hace otra comunidad, la de la vagina, donde mandan los lactobacilos. Fabrican ácido láctico, que mantiene un ambiente ligeramente ácido en el que a las bacterias que causan infecciones les cuesta crecer. Los estrógenos son los que los alimentan: ayudan a que la mucosa vaginal tenga glucógeno, el azúcar del que viven. Cuando bajan, los lactobacilos disminuyen, el ambiente se vuelve menos ácido y es más fácil notar sequedad, picor o infecciones de orina. Si te pasa, coméntalo con tu ginecóloga: hay tratamientos locales que funcionan muy bien.

Lo que dice la evidenciaLos 4 estudios en los que nos basamos
  • Las mujeres en posmenopausia tienen una microbiota intestinal menos diversa, más parecida a la de los hombres y con menos genes de las enzimas que reciclan los estrógenos.mSystems, 2022
  • La menopausia cambia la microbiota intestinal, y los prebióticos y probióticos son una vía prometedora.Post Reproductive Health, 2025
  • Las intervenciones sobre la microbiota redujeron los síntomas de ansiedad y ánimo bajo en mujeres, también en menopausia.Healthcare, 2025 · metaanálisis de 11 ensayos
  • Las personas mayores con pérdida de masa muscular tienen menos bacterias productoras de butirato.Frontiers in Pharmacology, 2023

Para el segundo de estos trabajos, el de tus hormonas, creamos Menopausia Core.

Menopausia Core

Para tus hormonas

Menopausia Core

Formulado por la Dra. Silvia Gómez Senent

No te da hormonas. Ayuda a tu cuerpo a aprovechar mejor las suyas.

  • Alivia sofocos y sudoración
  • Estabiliza el ánimo y el descanso
  • Cuida corazón y circulación
  • Protege tus huesos

1 cápsula al día · No se recomienda si sigues Terapia Hormonal de la Menopausia

La buena noticia: la microbiota es una de las cosas que más podemos cambiar. Responde en pocos días a lo que comemos, a cómo nos movemos, a cómo dormimos y a con quién vivimos. En los cuatro capítulos siguientes vamos a cuidarla desde cada uno de esos pilares. Y en el último te contamos cómo la reforzamos en los tres frentes que más pesan en esta etapa: tus hormonas, tu descanso y tu músculo.

Capítulo 2 · Nutre · 4 min de lectura

Come para alimentar a tu equipo

De los cuatro pilares, la alimentación es el que actúa más rápido: la microbiota empieza a notarlo en pocos días cuando cambia lo que llega al plato. Y es el que más trabajos refuerza a la vez, porque de lo que comes depende cuánto butirato fabrican tus bacterias para tu intestino, tu cerebro y tu músculo.

Las cuatro claves

01 · Variedad

La regla de las 30 plantas

En el American Gut Project, quienes comían más de 30 plantas distintas a la semana tenían una microbiota más diversa que quienes comían 10 o menos. Cuentan verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos, semillas, hierbas y especias.

02 · Fibra

La comida de tus bacterias

Nosotras no podemos digerirla, pero nuestras bacterias sí, y la convierten en butirato. Sus fuentes favoritas: legumbres, avena, cebolla, puerro, alcachofa y el almidón resistente de la patata o el arroz cocidos y enfriados.

03 · Polifenoles

El color del plato

Están en los frutos rojos, la granada, el AOVE, el cacao puro, el té verde, el café y las especias. La mayoría llega al colon sin digerir, y allí tus bacterias los transforman y se alimentan de ellos.

04 · Fermentados

Bacterias vivas en el plato

En un ensayo de Stanford, unas seis raciones diarias durante diez semanas aumentaron la diversidad y redujeron 19 marcadores inflamatorios. Los mejores: yogur natural, kéfir, chucrut y kimchi sin pasteurizar, miso y tempeh.

Combinaciones que multiplican el efecto

Fibra para tus bacterias, proteína para tu músculo

Hay un nutriente que a tus bacterias no les importa tanto, pero a tu músculo sí: la proteína. En esta etapa conviene repartirla entre todas las comidas, también en el desayuno, que suele ser la que menos lleva. Y fibra y proteína no compiten entre sí: una legumbre te da las dos.

Lo que la daña

  • Ultraprocesados y emulsionantes, que reducen la diversidad en pocos días.
  • Algunos edulcorantes, como la sacarina y la sucralosa.
  • El alcohol, que daña la barrera intestinal.
  • Quitar alimentos sin supervisión, porque la microbiota se vuelve «más torpe» y pueden aparecer intolerancias.
  • Medicamentos sin control, como antibióticos sin receta u omeprazol durante años. Revísalo con tu médica.

Constante, no perfecta: la regla del 80/20

Si el 80 % del tiempo comes con criterio, una comida fuera de lo habitual no altera tu microbiota. Lo que la cambia son los hábitos que mantienes durante semanas, meses y años. Obsesionarse con la comida genera estrés, y ese estrés llega al intestino. Comer con otras personas, y disfrutarlo, también es salud.

«No necesitamos tener una microbiota perfecta. Necesitamos tener una microbiota consistente.»Dra. Silvia Gómez Senent
Lo que dice la evidenciaLos 3 estudios en los que nos basamos
  • Comer más de 30 plantas distintas a la semana se asocia a una microbiota más diversa.mSystems, 2018 · American Gut Project
  • Seis raciones diarias de fermentados durante diez semanas aumentaron la diversidad y redujeron 19 marcadores inflamatorios.Cell, 2021
  • El emulsionante carboximetilcelulosa redujo la diversidad de la microbiota en once días.Gastroenterology, 2022

Qué hacer esta semana

  1. Cuenta tus plantas. Apunta en la nevera cada planta distinta que comas en siete días. El objetivo es llegar a 30, poco a poco.
  2. Una legumbre al día, en guiso, ensalada, hummus o tempeh.
  3. Un fermentado al día, siempre acompañado de fibra.
  4. Proteína en cada comida, también en el desayuno: huevos, pescado, yogur, tofu o legumbres.
  5. Come sentada, despacio y sin pantallas, al menos una vez al día. Cuando comemos con prisa, masticamos y digerimos peor.
  6. Sube la fibra despacio y bebe más agua: si al principio te hinchas, es que tus bacterias se están adaptando.

Si te hinchas mucho con legumbres y verduras, o tienes síndrome del intestino irritable, sube la fibra muy poco a poco y consúltalo con un profesional.

Capítulo 3 · Muévete · 3 min de lectura

Tu músculo y tu intestino se entrenan juntos

En esta etapa el músculo se pierde más rápido y cuesta más ganarlo. Por eso moverte, y en especial entrenar la fuerza, es uno de los mejores regalos que te puedes hacer ahora. Y el beneficio no se queda en el músculo: llega también a tu intestino.

Lo que el ejercicio hace por tus bacterias

Un metaanálisis de 2024, con 25 estudios y más de 1.000 adultos, confirmó que el ejercicio aumenta la diversidad de la microbiota. Y en un estudio de la Universidad de Illinois, seis semanas de ejercicio aeróbico, sin cambiar la dieta, bastaron para subir el butirato y las bacterias que lo producen.

Eso sí: seis semanas después de dejarlo, la mayoría de esos cambios había desaparecido. Tu microbiota responde al movimiento, pero no lo almacena: necesita que lo mantengas.

Y lo que tus bacterias hacen por tu músculo

Recuerda el cuarto trabajo de tu microbiota: el butirato y otros compuestos bacterianos ayudan a frenar la inflamación que acelera la pérdida de músculo. Moverte alimenta a esas bacterias y ellas, a cambio, protegen tu músculo. Es un círculo que se refuerza con la constancia.

En mujeres en posmenopausia, doce semanas de entrenamiento por intervalos y de fuerza redujeron la grasa abdominal y visceral, y la microbiota que tenía cada mujer al empezar ayudaba a predecir cuánto iba a responder.

Y para ayudarte a cuidar tu fuerza creamos Rendimiento Muscular.

Rendimiento Muscular

Para tu músculo

Rendimiento Muscular

Formulado por la Dra. Silvia Gómez Senent

Tu fuerza y tu autonomía. Sin hormonas.

  • Más fuerza, masa y recuperación
  • Articulaciones y cartílago protegidos
  • Energía y menos fatiga
  • Mejor tolerancia y absorción

Sin hormonas · Compatible con Terapia Hormonal · Lleva huevo

Lo que dice la evidenciaLos 3 estudios en los que nos basamos
  • El ejercicio aumenta la diversidad de la microbiota en adultos.Nutrients, 2024 · metaanálisis de 25 estudios
  • Seis semanas de ejercicio aeróbico aumentaron el butirato sin tocar la dieta, y los cambios se revirtieron al dejarlo.Medicine & Science in Sports & Exercise, 2018
  • En mujeres en posmenopausia, doce semanas de intervalos y fuerza redujeron la grasa visceral, y la microbiota inicial predijo la respuesta.Medicine & Science in Sports & Exercise, 2022

Qué hacer esta semana

  1. Dos sesiones de fuerza a la semana para proteger músculo y hueso.
  2. Tres sesiones de aeróbico moderado de 30 minutos: caminar rápido, bici, nadar o bailar.
  3. Un paseo de 10 minutos después de comer. Ayuda al tránsito y a controlar la glucosa.
  4. Mejor poco y siempre que mucho y de vez en cuando. Las sesiones extenuantes sin descanso pueden irritar el intestino.

Capítulo 4 · Descansa · 3 min de lectura

Tu intestino y tu cerebro también necesitan descansar

Despertarte a las tres de la mañana y no volver a dormirte, irritarte por cosas que antes no te alteraban, sentir la cabeza cargada: muchas mujeres lo vivimos en la perimenopausia. Parte de la explicación está en las hormonas, y otra parte, en la conversación entre tu intestino y tu cerebro. Es el tercer trabajo de tus bacterias, y en esta etapa es de los que más se notan.

El freno que pierde fuerza

La progesterona tiene un efecto calmante: actúa a través del GABA, el neurotransmisor que ayuda al sistema nervioso a bajar revoluciones. Cuando la progesterona cae, ese freno pierde fuerza. Y aquí entra tu microbiota, porque algunas bacterias intestinales ayudan a fabricar GABA y serotonina. En 2024, un estudio con 96 mujeres en posmenopausia vio que las que sufrían insomnio tenían menos bacterias productoras de butirato que las que dormían bien.

Por eso cuidar la microbiota es también una forma de cuidar el descanso. Es la idea con la que creamos Sueño.

Sueño

Para tu descanso

Sueño

Formulado por la Dra. Silvia Gómez Senent

Volver a dormir. Sin melatonina y sin levantarte espesa.

  • Concilias el sueño más fácil
  • Descansas toda la noche, con menos despertares
  • Calma la mente acelerada, sin sedarte
  • Descanso más profundo y reparador

Sin melatonina · Sin hormonas · Compatible con Terapia Hormonal

Un reloj dentro de otro reloj

Tus bacterias también tienen ritmo: su actividad cambia a lo largo del día según cuándo comes. Por eso los horarios regulares son una herramienta tan potente como un alimento.

El estrés abre la puerta

Cuando el estrés se mantiene, sube el cortisol y el intestino se vuelve más permeable: pasan a la sangre fragmentos de bacterias que alimentan la inflamación, y esa inflamación empeora el ánimo y el sueño. Así se cierra un círculo que conviene romper.

Lo que dice la evidenciaLos 4 estudios en los que nos basamos
  • Las mujeres en posmenopausia con insomnio tienen menos bacterias productoras de butirato.EPMA Journal, 2024
  • Las intervenciones sobre la microbiota redujeron la ansiedad y el ánimo bajo en mujeres, también en menopausia.Healthcare, 2025 · metaanálisis de 11 ensayos
  • La microbiota oscila a lo largo del día según los horarios de comida, y el desfase horario la desordena.Cell, 2014
  • El estrés agudo aumenta la permeabilidad intestinal en quienes responden con un pico de cortisol.Gut, 2014

Qué hacer esta semana

  1. Come a horas parecidas, también el fin de semana. Es la señal que más ordena el reloj de tus bacterias.
  2. Cena pronto y deja un descanso nocturno amplio hasta el desayuno.
  3. Cinco respiraciones al día con la exhalación el doble de larga que la inhalación: activan el nervio vago, que une cerebro e intestino.
  4. Haz algo solo porque te gusta, como bailar, pasear o leer. También baja el estrés y mejora la conversación entre tu intestino y tu cerebro.
  5. Si te despiertas de madrugada, no mires el móvil. Si en 20 minutos no vuelves a dormirte, levántate a leer con luz baja.

Capítulo 5 · Conecta · 2 min de lectura

Compartimos más bacterias de lo que crees

Hemos hablado de comida, de movimiento y de descanso. Falta un ingrediente que casi nadie menciona: la gente que te rodea. Durante décadas pensamos que la microbiota era única, como una huella dactilar. Hoy sabemos que las bacterias pasan de unas personas a otras y que nuestras relaciones dejan su marca. Rodearte de vida, sea gente, animales o naturaleza, es una forma literal de ganar diversidad.

Las personas con las que vives viven en ti

Un estudio publicado en Nature en 2023, con más de 9.700 muestras, midió cuánto comparten de media las personas que conviven:

12 %de las cepas de su microbiota intestinal
32 %de las cepas de su microbiota de la boca

Y el tiempo de convivencia pesaba más que la edad o la genética. En esta etapa, con mucha carga y poca red, conectar suma por partida doble: baja el estrés que vimos en el capítulo anterior y trae diversidad.

Qué hacer esta semana

  1. Una comida compartida de verdad, sin prisas y sin pantallas.
  2. Queda con una amiga a la que hace tiempo que no ves, mejor en persona que por mensajes.
  3. Un rato con las manos en la tierra: plantas en casa, un huerto urbano o un paseo por el campo.
  4. Ventila la casa cada día. Y si tienes perro, el paseo cuenta doble.

Capítulo 6 · Refuerza · 4 min de lectura

Si ya cuidas todo lo demás, así puedes reforzar tu microbiota

Comer variado, moverte, descansar y rodearte de gente es la base. Si ya lo haces y notas que no basta, un suplemento puede ser el refuerzo. La clave está en elegirlo bien: saber qué tipo necesitas, para qué y durante cuánto tiempo.

Regla Womanhood: los refuerzos van encima del plan, nunca en lugar de. Ningún suplemento compensa una dieta sin fibra, un sueño roto o un estrés que no baja.

Probióticos y prebióticos: qué es cada uno

Cuando buscamos un suplemento para la microbiota nos encontramos sobre todo con dos palabras que se parecen mucho, pero que nombran cosas distintas. Entenderlas es el primer paso para no gastar en lo que no necesitas.

Probióticos

Bacterias vivas con un trabajo concreto

Son microorganismos vivos que, en la cantidad adecuada, aportan un beneficio demostrado. Lo que importa es la cepa: cada una tiene sus propios estudios y su propio efecto. Son la opción cuando buscas algo específico, como cuidar tus estrógenos o dormir mejor.

Prebióticos

La comida de tus bacterias

Son fibras que alimentan a las bacterias beneficiosas que ya tienes, como la inulina, los FOS, los GOS o el almidón resistente. Lo ideal es que lleguen con la comida. Si los tomas en suplemento, empieza con poca cantidad, porque al principio pueden dar gases.

También verás simbióticos, que combinan los dos, y postbióticos, que son bacterias inactivadas o lo que fabrican, como el butirato: un campo prometedor, pero con menos estudios.

¿Y funcionan en menopausia? Una revisión de 2025 concluye que los probióticos y los prebióticos son una vía prometedora para los síntomas de esta etapa, sobre todo cuando se usan cepas concretas. Por eso nosotras nos fijamos en cepas con estudios propios.

Nuestro consejo para elegir bien

  1. Primero, la comida. La fibra es el mejor prebiótico y los fermentados son tu probiótico de cada día. El suplemento se suma, no sustituye.
  2. Elige por objetivo, no por «flora» en general. Busca una cepa estudiada para lo que te pasa: tus estrógenos, tu descanso o tu digestión.
  3. Lee la etiqueta. Tiene que decirte el género, la especie, la cepa y la dosis en UFC. Abre el ejemplo de aquí debajo.
  4. Dale tiempo. La microbiota necesita semanas para cambiar de forma estable: tómalo cada día y durante al menos 3 meses.
  5. Consúltalo si tu caso es especial, por ejemplo si tienes las defensas bajas o una enfermedad digestiva. Y si tomas antibióticos, puedes acompañarlos de un probiótico, separando las tomas al menos 2 horas.
Antes de comprarCómo leer la etiqueta de un probiótico

Nuestras fórmulas, creadas por la Dra. Silvia Gómez Senent

Dra. Silvia Gómez Senent

Las tres fórmulas de WomanhoodLab que has ido viendo en esta guía las ha creado la Dra. Silvia Gómez Senent, la misma médico digestiva que la ha validado. Cada una refuerza uno de los trabajos de tu microbiota que más se resienten en menopausia: tus hormonas, tu descanso y tu músculo. Aquí las tienes juntas para que elijas la tuya.

Dra. Silvia Gómez SenentMédico especialista en aparato digestivo y experta en microbiota · Directora científica de Womanhood
Menopausia Core

Tus hormonas

Menopausia Core

No te da hormonas. Ayuda a tu cuerpo a aprovechar mejor las suyas.

  • Trabaja la raíz de los síntomas, incluida la inflamación
  • Alivia sofocos y sudoración
  • Estabiliza el ánimo y el descanso
  • Cuida corazón y circulación
  • Protege tus huesos

1 cápsula al día. No se recomienda si sigues Terapia Hormonal de la Menopausia ni sin consultarlo si has tenido un tumor hormonodependiente.

Sueño

Tu descanso

Sueño

Volver a dormir. Sin melatonina y sin levantarte espesa.

  • Concilias el sueño más fácil
  • Descansas toda la noche, con menos despertares
  • Calma la mente acelerada, sin sedarte
  • Descanso más profundo y reparador

1 sobre al día, antes de acostarte. Compatible con Terapia Hormonal.

Rendimiento Muscular

Tu músculo

Rendimiento Muscular

Tu fuerza y tu autonomía. Sin hormonas.

  • Más fuerza, masa y recuperación
  • Articulaciones y cartílago protegidos
  • Energía y menos fatiga
  • Mejor tolerancia y absorción

1 cacito al día en agua. Compatible con Terapia Hormonal. Lleva huevo.

Se pueden combinar: Menopausia Core y Rendimiento Muscular por la mañana y Sueño por la noche, durante al menos 3 meses. Con 2 unidades ahorras un 15 % y con 3, un 20 %. ¿No sabes por cuál empezar? Haz el test: en tres minutos lo tendrás claro.

Hacer el test
Lo que dice la evidenciaLos 2 estudios en los que nos basamos
  • Un probiótico con Levilactobacillus brevis KABP-052 mantuvo los niveles de estradiol y estrona durante doce semanas en mujeres en perimenopausia y posmenopausia, frente a la bajada del grupo placebo.Journal of Medicinal Food, 2024
  • La creatina, combinada con ejercicios de resistencia, mejora la fuerza y la composición corporal en mujeres, también después de la menopausia.Journal of the International Society of Sports Nutrition, 2025

Contenido validado por la Dra. Silvia Gómez Senent · Revisión farmacéutica de Enrique Guirado.

Primera edición · noviembre 2026 · © Womanhood Femtech S.L.
Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

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